Pensamientos Negativos y Sexualidad.

Pensamientos Negativos y Sexualidad.

Todos tenemos pensamientos negativos a lo largo del día. Podemos ser pesimistas sobre nuestra eficacia en el trabajo, sobre cómo va a ir nuestra relación de pareja, tener miedo a no llegar a fin de mes… Y podríamos hacer una lista muy larga de ideas o pensamientos negativos, incluso desagradables, que andan rondando por nuestra mente y que si nos despistamos se apoderan de nuestro ánimo, energía y ganas de alcanzar nuestras metas.

¿Qué podemos hacer contra ellos?.

Ahí está la cuestión: NO PODEMOS ELIMINARLOS. SOLAMENTE PODEMOS CAMBIAR NUESTRA ACTITUD FRENTE A ELLOS.

Voy a explicarlo un poquito mejor para que lo entendáis con un ejemplo.

Dependiendo de la persona, contaremos con determinados pensamientos negativos, que variaran en cuanto a su frecuencia, intensidad, duración y su contenido.

Con respecto a la sexualidad y a la pareja, imaginaros que  puede perturbarme la idea de haber mantenido relaciones sexuales no seguras y que exista la posibilidad de tener VIH. Esta idea me genera ansiedad y malestar. Si la posibilidad es real, como es el caso, me hago la prueba y compruebo que no tengo el virus. En este momento esa ansiedad que experimentaba se reduce considerablemente, así que me quedo más tranquil@. Pasan los días y empiezo a pensar que quizás la persona con la que tuve relaciones sexuales, si que tiene el virus y que la prueba no lo ha detectado aún. Busco en internet información sobre el VIH, leo que el virus puede tardar tres meses en manifestarse y me hago semanalmente pruebas. Pasados esos tres meses mi ansiedad va en aumento incluso pienso que me he podido contagiar en el laboratorio donde me hacen las pruebas. Este asunto ya me ocasiona malestar porque si con la realización de la prueba semanalmente, me era suficiente, ahora mismo no, y necesito comprobar que todo está bien una vez más.

Viendo que todo esto se me va de las manos, intento dejar de pensar en ello, pensando que no es lógico que es irracional, no tiene sentido y que estoy mal de la cabeza. El pensar esto me calma en el momento, pero la idea vuelve a aparecer y mi ansiedad es mayor cada vez pues creo que no tengo nada de control sobre mi y tengo miedo a perder la cabeza…

En este caso la idea de tener VIH llega a ser bastante recurrente y obsesiva, hasta el punto de limitar mi vida.

¿Qué recursos he utilizado para controlar mis ideas obsesivas?.

-Por un lado la comprobación: A través de las numerosas pruebas, he ido asegurándome que estoy bien. Las primeras reducian bastante mi ansiedad pero a medida que me voy haciendo más, la ansiedad sigue siendo la misma que al principio e incluso la percibo con mayor intensidad.

-Por otro lado “rituales mentales”: Me he dicho a mi mism@ que es imposible, que si no lo digo en voz alta no pasará, incluso he “aprendido” a cada vez que me atormente ese pensamiento, eliminarlo por completo hacer como que no existe. Pero vuelve a aparecer con más fuerza.

Estos dos recursos que cualquiera de nosotros puede utilizar para defendernos frente a pensamientos negativos, son ineficaces, como seguramente muchos habréis comprobado.

Los rituales de comprobación o los mentales, solo servirán para incrementar mi nerviosismo y me sentiré mal conmigo mismo por llegar a esa especie de obsesión. Podemos incluso percibir que no tenemos el control sobre nuestro bienestar, y eso genera muchísima angustia y preocupación. Es imposible dejar de pensar en esas ideas porque aparecerá el llamado “efecto camello”, es decir, cuando te prohibes pensar en algo, más aparecerá esa idea.

Una de las formas de retomar el control es aceptar que mis temores, que esas ideas negativas van a estar y que en cuanto una desaparezca seguramente vendrá otra.

Cambiar mi actitud frente a mis preocupaciones, aceptándolas, y reconciliándome conmigo mism@ (estoy haciendo lo que puedo para que no me afecte), puede ser el primer paso para sentirme mejor.

Numerosos estudios de psicología demuestran que enfrentárse a los miedos, aunque se genere una respuesta de ansiedad inicial, es una forma de tomar las riendas sobre ellos, y que dicha ansiedad irá desapareciendo conforme no los interprete de forma negativa para mi.

Todo eso puede parecer muy sencillo pero llevará un esfuerzo continuo de mi parte y una intención clara de cambio.

Se trata de poco a poco ir dando pasos para comprobar que mis obsesiones, son solamente eso, obsesiones.

 

Este articulo está basado en:

GUIA PARA SUPERAR LAS OBSESIONES (TOC) de Elia Roca y publicado por el Colegio Oficial de Psicólogos.

– Video “SOY OBSESIVO PURO” de Joan y publicado en youtube.

 

 

Psicóloga y Sexóloga especialista en Terapia de Pareja.
info@centrosees.es
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2 Comments

  • Mauricio / 29 agosto, 2016 at 16:52

    Hola Doctora, mi caso es el siguiente, desde hace algunos años (3 aproximadamente) e estado teniendo pensamientos sobre asesinar a personas que le han hecho daño a mi familia, antes lo compartia y eran en broma despues fueron siendo mas seguidos pero ya estructurando la forma del como hacerlo, despues desaparecieron por momentos, luego reaparecian pero ya planeaba con mas exactitud las cosas, comó, cuando, con que, y en donde, pero en estoy ultimos dias que me han pasado cosas en mi vida estresantes, de felicidad, y hyo es especifico 29 de agostos desde que me desperte no he podido dejar de pensar el como asesinar en realizar un plan bien estructurado para poder asesinar a una persona, el como escaparme si llegasen a sospechar en mi, nose que me este pasando, tengo VIH y se controlar los efectos secundarios del medicamento pero esto si me asusta un poco.

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    • Ana Belén / 29 agosto, 2016 at 19:05

      Este comentario ha sido respondido de forma privada.

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